Enfermedades infecciosas

Echinococcus granulosus

Echinococcus granulosus es el agente causal de la hidatidosis humana. En su fase adulta parasita el intestino delgado de cánidos (hospedadores definitivos), mientras que su fase larvaria afecta al ganado ovino (hospedadores intermediarios) y, de forma secundaria o accidental, también a otros muchos animales, incluido el hombre. La fase larvaria da lugar a quistes hidatídicos alojados en los órganos internos del hospedador.

Características clínicas: Las personas con echinococcosis cística no suelen presentar síntomas hasta que los quistes hidatídicos crecen lo suficiente como para provocar malestar, dolores, nauseas y vómitos. El crecimiento de los quistes puede durar años y el tamaño a partir del cual aparecen los síntomas depende de la localización del quiste. Principalmente, los quistes suelen encontrarse en el hígado y los pulmones pero también pueden aparecer en el cerebro, en el bazo, en los riñones, en el corazón, en los huesos, etc. La causa más frecuente de ruptura quística suele ser un trauma, lo cual puede provocar reacciones anafilácticas moderadas o severas, e incluso la muerte, como resultado del fluido quístico.
La respuesta inmunológica depende de la localización e integridad del quiste. Los quistes del hígado y hueso son más reactivos que los de pulmón, cerebro y bazo.

Diagnóstico: El diagnóstico de hidatidosis se realiza mediante pruebas de imagen como la ecografía o radiografía. La sospecha de quiste hidatídico debe confirmarse por serología ya que puede confundirse con otras patologías, incluidos tumores.
En la actualidad, la confirmación serológica se realiza mediante una combinación de determinaciones. Los tests más usados son ensayos inmunoenzimaticos (IgG-ELISA), hemaglutinación indirecta (IHA) y la aglutinación con partículas de latex (LAT).
No existe un test serológico específico estandarizado y altamente sensible; así que en la práctica clínica los resultados serológicos dependen de muchos factores como la calidad del antígeno, la técnica empleada, el órgano afectado, el número de quistes hidatídicos y la variabilidad de respuesta inmune. Debido a la variable sensibilidad de los distintos tests, muchos laboratorios emplean como mínimo dos técnicas en el diagnóstico rutinario.

Tratamiento: En el pasado, la cirugía era el único tratamiento para la equinococosis quística. Tratamientos como la quimioterapia, punción quística y la técnica PAIR se usan para reemplazar de forma efectiva la cirugía. Sin embargo, la cirugía sigue siendo el tratamiento más efectivo para eliminar los quistes y conseguir una cura completa.

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