Enfermedades infecciosas

Brucella

La brucelosis o Fiebre de Malta es una enfermedad infecciosa causada por la bacteriaBrucella, que normalmente se transmite entre animales y afecta al ganado vacuno (B. abortus), cabras  y ovejas (B. melitensis), perros (B. canis) y cerdos (B. suis) siendo, por tanto, una enfermedad más común en zonas rurales. Esta enfermedad se trasmite al ser humano mediante el consumo de productos lácteos no pasteurizados, contacto directo con órganos de animales infectados y mediante la inhalación de aerosoles infectados. La enfermedad puede dar formas crónicas y persistir durante años. 

La brucelosis es todavía común en la región mediterránea, Oriente Medio, Asia central y algunas partes de Latinoamérica, aunque en los últimos diez años la infección ha resurgido con gran prevalencia en países de Europa del Este, los Balcanes y Eurasia. La infección por Brucella melitensis se sigue reconociendo como un importante reto de salud pública que supone una gran carga económica y financiera en aquellos países en los que esta enfermedad es endémica.

Brucella melitensis
 es muy contagiosa en humanos y la enfermedad puede cronificarse y afectar a varios sistemas del organismo, a no ser que se diagnostique y trate de forma rápida y eficaz. Sin embargo, la OMS considera esta enfermedad como una de las siete enfermedades zoonóticas que ha sido históricamente ‘desatendida’. Las características fundamentales así como la epidemiología de la brucelosis humana son conocidas, aunque muchas veces esta enfermedad no se detecta.

Características clínicas: La brucelosis se presenta en forma aguda en un 50% de los casos (con síntomas leves parecidos a los de la gripe y fiebre recurrente) y subaguda en el resto. Puede afectar a cualquier órgano o sistema y producir una clínica enormemente variada. No hay ninguna agrupación síndrómica que sea específica. La infección puede permanecer subclínica y sólo el aumento de los anticuerpos específicos contra la Brucellaevidencia la presencia de la enfermedad. En general, estas formas de brucelosis son difíciles de diagnosticar por al ausencia de signos específicos de localización.

Cuando la enfermedad se presenta afectando a un solo órgano o aparato se la denominabrucelosis focal. Las más frecuentes son la osteoarticular, la neurobrucelosis y las complicaciones genitourinarias y cardiovasculares.

Diagnóstico: El diagnóstico temprano de la brucelosis es muy importante. Sin embargo, dada la gran variedad de manifestaciones clínicas que presenta la enfermedad, su diagnóstico resulta difícil. El diagnóstico se basa tanto en pruebas de laboratorio como en una evaluación clínica basada en los síntomas del paciente. Como diagnóstico directo destaca el Cultivo y la PCR. Sin embargo, dentro de las pruebas de laboratorio, el diagnóstico serológico es, por varios motivos, la técnica más comúnmente utilizada. Las técnicas más frecuentes en el diagnóstico indirecto son el Rosa de Bengala, la aglutinación estándar (SAT), la prueba de aglutinación con 2-mercaptoetanol, la prueba de Coombs, el ELISA y el BRUCELLACAPT®. 

Tratamiento: Se recomienda una terapia antibiótica de combinación para el tratamiento y prevención de la reaparición de la infección. En caso de haber complicaciones, es necesario utilizar una terapia más prolongada.

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